lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Qué ganamos las mujeres con el boom de Vaca Muerta?

A un año del pacto YPF-Chevron

¿Qué ganamos las mujeres con el boom de Vaca Muerta?
Los políticos patronales como Scioli, Macri, Cobos, Massa y Sapag se pasean en helicóptero por Vaca Muerta mientras hablan del supuesto progreso que traerán los cuantiosos contratos con las petroleras como la multinacional Chevron, pero nada dicen sobre las consecuencias que esto traerá sobre las vidas de la población y de las mujeres en particular. El boom de Vaca Muerta es el boom de la trata y la prostitución en la Patagonia.

El Estado como garante y cómplice de las redes de trata

Ya en el 2010, antes de que se descubrieran los grandes yacimientos petrolíferos como Vaca Muerta, el Observatorio Petrolero del Sur (OPS) realizó un estudio alertando sobre esta situación alarmante para las mujeres. Mercedes Assorati, coordinadora general del programa Esclavitud Cero, denunció que el problema de la trata y la prostitución en el sur tiene una raíz histórica que nace junto con la industria petrolera: la concentración de hombres solos por tiempos prolongados de tiempo en lugares donde no hay mujeres propició la existencia de prostíbulos. Un caso paradigmático es el primer prostíbulo que hubo en Plaza Huincul, que funcionó a mediados de la década del 20’ bajo la tutela de YPF. Es decir que era el Estado mismo el que garantizaba que hubiera mujeres en estado de prostitución, constituyéndose así como un Estado proxeneta. Hoy en día, tras el acuerdo YPF-Chevron, ¿qué hace CFK para terminar con las redes de trata y prostitución?
Desde el gobierno dan cifras engañosas de las mujeres que han sido rescatadas a lo largo de estos años kirchneristas. Aun así los números son alarmantes. Según el Centro de Atención a la Víctima de Delito (CAVD), en Neuquén entre 2008 y 2013 se rescataron aproximadamente 4.700 personas y se detuvo a 1.600 individuos que participaban de redes delictivas, en el marco de 2.100 allanamientos. Desde Nación además se jactan de haber hecho una Ley contra la trata que en los hechos no está reglamentada, cuyas penas contra los tratantes son mínimas  y que con la reforma del código civil que impulsan, quieren volver a modificar en contra de las mujeres. Pretenden que se retroceda a la Ley contra la trata anterior a su modificación fechada en diciembre del 2012 –sancionada luego del escandaloso fallo que absolvió a todos los imputados en el caso Marita Verón-, volviendo a la situación de que la víctima deba aclarar si presentó consentimiento o no para ser prostituida.
 Mientras tanto cientos de funcionarios judiciales, políticos y policías se ven involucrados en casos de trata y prostitución con total impunidad. Como es el caso del juez kirchnerista Zaffaroni, dueño de departamentos que servían de prostíbulos, los intendentes de La Pampa imputados hace un par de semanas por permitir el establecimiento de prostíbulos en sus ciudades[1], o el reciente caso  donde seis policías de Buenos Aires fueron acusados de violar y prostituir a dos adolescentes. Pero más escandaloso es el caso denunciado por la Fundación Alameda, que denunció a Nestor Kirchner en diciembre del 2012, por  considerarlo cómplice de un Barrio Prostibulario llamado Las Casitas, que funcionó durante veinte años en terrenos fiscales que pertenecían a la intendencia. Kirchner siendo intendente firmó convenios con los proxenetas lugareños en 1989.[2] El gobierno kirchnerista no solo entrega nuestros recursos naturales a las multinacionales sino que también entrega las vidas de las mujeres y las niñas.

¿Cuánto vale la vida de las mujeres?

Las redes de trata y prostitución constituyen el segundo negocio ilícito más rentable después del tráfico de drogas, moviendo más de 32 millones de dólares anuales, y llevándose la vida de cuatro millones de mujeres al año, según la ONU. En Argentina permanecen desaparecidas alrededor de 700 mujeres, según Fabiana Túñez, de la ONG La Casa del Encuentro. También afirma que "Un proxeneta puede comprar una mujer secuestrada en 2.000 ó 3.000 dólares, pero hay subastas de adolescentes y niñas para ver quién le arranca la virginidad y eso se puede pagar hasta 7.000 dólares”. Bajo un gobierno que se dice de los derechos humanos, la vida de las mujeres parece no valer. En las ciudades petroleras de Neuquén, como Añelo, Rincón de los Sauces y Plaza Huincul, hay más casinos y prostíbulos que hospitales y polideportivos. En este negocio sucio los proxenetas esclavizan mujeres para explotarlas sexualmente y así cobrar por su uso, haciendo de las mujeres viles mercancías para el goce del prostituyente.
Las víctimas son por lo general de la clase trabajadora, mujeres pobres que son engañadas con promesas de trabajo falsas, o seducidas por un entregador con promesas de noviazgo. Muchas son inmigrantes (en su mayoría dominicanas y paraguayas), pero hay quienes son traídas desde otras provincias. Se ha comprobado que Neuquén no es ya una provincia solo de paso sino también de destino de muchas de estas mujeres. En los últimos años las redes de trata, obedeciendo a la demanda, también han elegido como blanco mujeres de más alto nivel económico y educativo, como el caso de Marita Verón y Florencia Pennacchi. Además los métodos de captación también han evolucionado, utilizando las nuevas tecnologías como las redes sociales y amparándose bajo falsas identidades en internet.

¿Cómo abordar la lucha contra la trata?

En Rincón de los Sauces, en julio pasado se aprobó una ordenanza para prohibir los prostíbulos, así como también whiskerías, casas de masajes, saunas, nights clubs y otras figuras que suelen aparecer como eufemismos para que el propio municipio habilite estos locales donde se sabía que se practicaba la prostitución. Se da luego del escandaloso allanamiento en febrero de este año, donde, en uno de los tres prostíbulos que se encontraban en pleno centro de la ciudad y a la vista de todos, hallaron 400 libretas sanitarias de mujeres que habían sido parte del “staff”, muchas de las cuales luego de un tiempo son trasladadas a otros prostíbulos. Desde nuestro punto de vista no alcanza solo con este tipo de leyes que luego los primeros en no cumplirlas son los jueces y funcionarios patronales. Además hay que organizarse, movilizarse y luchar por refugios para las mujeres rescatadas, administrados por mujeres organizadas independientemente. También es necesario que el Estado garantice la salud, la vivienda, la educación y el trabajo para que las mujeres víctimas de trata o en situación de prostitución puedan gozar de una vida digna, y forjar una identidad en las que no se perciban como meras mercancías.
Por último, si el petróleo se nacionalizara y estuviera bajo gestión de los trabajadores –como plantea una campaña impulsada por el PTS en el FIT-, la industria se manejaría de otra forma. No se  dañaría el medio ambiente con métodos como el fracking; la industria sería respetuosa con nuestros pueblos originarios; la salud de los trabajadores y sus familias sería un tema de primer orden, destinando parte de las ganancias a estas necesidades. En el mismo sentido una forma de mejorar su calidad de vida podría ser a través de la creación de espacios de recreación, como polideportivos y casas culturales para la juventud estudiantil y para los trabajadores y las trabajadoras. Con esta lógica se descartaría la creación de zonas rojas que se han intentado instaurar, por ejemplo, en Comodoro Rivadavia en el 2012 o en La Plata durante este año, porque desde una posición abolicionista, la comercialización con los cuerpos de las mujeres no debería considerarse una forma de recreación, dado que invisibiliza la violencia que sufren las mujeres en situación de prostitución.
Las mujeres debemos organizarnos por todos estos reclamos pero también es necesario que los trabajadores los tomen en sus manos para poder conquistarlos, para pelear contra la desigualdad que se profundiza con el boom petrolero. El boom de Vaca Muerta marca fuertemente dos caminos femeninos: querer ser la mujer de un petrolero o terminar en situación de prostitución en la ruta petrolera. En otras palabras, con el boom de Vaca Muerta ganan los empresarios, gana el capitalismo y también el patriarcado; pero bajo el régimen petrolero, las mujeres no ganamos nada más que opresión.








[1]  Es el caso del intendente de 25 de Mayo, David Edgardo Bravo, imputado por participación necesaria en el delito de trata de personas. El jefe comunal de Lonquimay, Luis Enrique Rogers, acusado por la misma razón, en 2009 declaró: “No voy a cerrar el cabaret, es un lugar de contención para los jóvenes…es un lugar de esparcimiento para jóvenes y camioneros”. El intendente de Macachín, Jorge Cabak, y la intendenta de General Acha, Elena García, están sospechados por “incumplimientos de los deberes de funcionario público” al no denunciar  la explotación sexual de personas en sus localidades.
[2] Según la  ONG, Esclavitud Cero: “A principios de la década del 60 los burdeles estaban desparramados por toda la ciudad de Río Gallegos, en 1964 se agruparon en el Barrio Congreso. En 1979 las trasladaron al barrio Belgrano hasta que en 1989 el intendente de Río Gallegos, Néstor Kirchner resolvió radicarlas en terrenos fiscales por 15 años en las manzanas 639 «A» y «B», con la complicidad de todos los organismos del Estado. A cada proxeneta se le dio una parcela en comodato para realizar construcciones precarias donde funcionarían los prostíbulos en terrenos fiscales. A cambio, el municipio les cobró un “plus” o “canon” para realizar las actividades prostibularias, que nunca fueron de prostitución autónoma y mucho menos de cooperativas y siempre se realizaron con regenteo y proxenetismo como mínimo. Ese plus o canon que reza para la planilla municipal como tierras fiscales, limpieza y conservación fue de $4077,69 por año por Casita de Tolerancia o burdel. Durante 20 años, las 36 casitas prostíbulos que funcionaron en tierras fiscales aportaron al municipio $2.935.936,68, suma que surge de multiplicar el canon anual de cada casita por las 36 (a razón de $146.796,84) y multiplicarlo por las dos décadas que funcionaron hasta la denuncia de la Alameda y el allanamiento judicial. También se presenta documentación de la Municipalidad de Río Gallegos, donde consta que el traslado de los prostíbulos del Barrio Belgrano a donde finalmente se instalaron las Casitas fue planificado y consentido por la intendencia.”

jueves, 4 de septiembre de 2014

El papel de la cultura y la literatura en la educación: del siglo XIX al siglo XXI

El papel de la cultura y la literatura en la educación: del siglo XIX al siglo XXI

Alicia Mella

Las producciones de la cultura históricamente han servido como dispositivos o herramientas que admiten ser seleccionados para transmitir idearios políticos, tanto en el ámbito educativo como fuera de él. En Argentina este hecho cobra una dimensión mucho más significativa a fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando se abre una época de fuerte formación de identidad nacional.
El contexto social es el de un país que se inscribe en una política de “orden y progreso”, y con la filosofía del positivismo en boga. Argentina es un país que les abre las puertas a los inmigrantes y crece demográficamente. Se basa en el modelo agroexportador que le permite crecer económicamente. No hay que dejar de mencionar que este “orden y progreso” se debe en gran medida a las políticas de Sarmiento (pensando en la dicotomía que él planteó de “civilización o barbarie” en su Facundo) que pensaba en una Argentina civilizada, urbana y con una educación estandarizada; y Roca, que se encargó de “llevar el progreso al desierto”, con la Conquista del Desierto, entre 1878 y 1885, a fuerza de armas para poner en pie colonias que más adelante se convertirían en las actuales ciudades patagónicas. El progreso, entendido así, llegaría sólo al exterminar a la barbarie, al Otro, al diferente, al que no está civilizado. De esta manera, en nombre del progreso, se produjo el genocidio de miles de personas del pueblo mapuche. En el plano simbólico también había que eliminar al Otro: al inmigrante. Había que borrar las diferencias. Es por eso que imperaba la necesidad de forjar una identidad nacional, y la escuela se encargaría de cumplir ese rol, junto a intelectuales y productores de cultura que se alineaban políticamente. No obstante, al margen de ese proyecto de país, habían otras experiencias educativas y de identidades contra-hegemónicas, como las escuelas anarquistas o pertenecientes a comunidades de inmigrantes.


                                                       “Sin pan y sin trabajo” (1892/1893), de Ernesto de la Cárcova


El caso De paseo en Buenos Aires, de López de Gomara

No es casual que la obra de López de Gomara, De paseo en Buenos Aires, viera la luz en 1889, y fuera estrenada en 1890. En esta obra teatral se percibe un gran optimismo por parte de los personajes, que ensalzan los valores del trabajo, el progreso y el patriotismo. Sin embargo, hay que considerar el hecho de que Argentina en estos años atravesaba una gran crisis económica, debido a deudas externas impagas, fuertes aumentos de los precios por parte de los comerciantes, desocupación, huelgas, etc. Miguel Juárez Celman era el entonces presidente, cuñado de Julio Roca, y pesaban sobre él numerosas denuncias de corrupción y autoritarismo. Su gobierno terminó tras renunciar a su mandato luego de la insurrección cívico-militar del 26 de julio de 1890 congeniada por la Unión Cívica. La Unión Cívica se formó el día 13 de abril con amplios sectores opositores al gobierno, y la obra De paseo en Buenos Aires se estrenó el 28 de abril, ¿simple casualidad? Tal vez, pero sin duda esta obra le dio un poco de aire al gobierno en crisis, sobre todo si tenemos en cuenta que según El Diario fue un éxito rotundo, ya que tres días antes de su estreno las localidades ya se habían agotado.
Según López de Gomara, su pretensión era mostrar la realidad en  cuadros y costumbres de la vida diaria de los tipos argentinos. El eje principal de De paseo en Buenos Aires se centra en las andanzas del personaje principal, el Conde del Tupe, que pasa de ser un embustero (engaña a todos con una onza de oro, para no pagar nada) a ser un hombre honrado y trabajador que se ha regenerado gracias a la ayuda de Don País que le ayuda a conseguir trabajo. Don País y otros personajes como La República Argentina, La Ganadería, La Agricultura y la Viticultura, entre otros, son representaciones alegóricas que presentan a Argentina como un país que progresa y crece. La política se mete así de lleno en el teatro. Esta no es la única obra de López de Gomara que produce en la misma línea; además escribió Gauchos y gringos, Amor y Patria, pero también Valor Cívico que escribió luego del levantamiento de 1890, entre otras.

El trabajo, el progreso y el patriotismo como lineamientos políticos para la formación de la ciudadanía
Partiendo de mis lecturas, puedo arrojar la hipótesis de que el trabajo, el progreso y el patriotismo son tres grandes lineamientos que atraviesan toda la obra de De paseo en Buenos Aires. La cuestión del trabajo aparece en torno al Conde, que siempre ha sido un embustero al que no le gusta trabajar. Entonces aparece el personaje de Don País, que en sus diálogos expresa el valor del trabajo, que se relaciona también con la honradez:
No rebaja la labor,
por el contrario, enaltece. (Gomara, [1889], 2009: 267)
Más adelante dice:
Dejémonos de ilusiones.
No hay ya nobleza en la cuna,
en el nombre, en la fortuna,
sino en las buenas acciones.
Así este país lo entiende
y vive rico y contento. (Gomara, [1889], 2009: 268)
Luego afirma:
Con quien persevera
con fe y honradez
la tierra argentina
nunca ingrata fue.(Gomara, [1889], 2009: 269)

Entre usted en esta tienda.
El país le paga un traje;
pero para que trabaje,
y humilde para que aprenda. (Gomara, [1889], 2009:283).

Aprendiendo para siempre
que aquí no medra la farsa
y solo prospera quien
honradamente trabaja. (Gomara, [1889], 2009: 299)

El Conde se muestra arrepentido de su antigua vida y reconoce que:
 ¡Dos pesos! Que placer dan
logrados honradamente.
¡Qué hermoso es ganarse el pan
con el sudor de la frente! (Gomara, [1889], 2009: 286).

Además al finalizar el autor incluye un gran telón con la palabra TRABAJO, para reforzar más aún la importancia de este lineamiento.
Por otro lado, el discurso sobre el progreso de la Argentina se encuentra en boca, no solo de Don País, sino también de otros personajes menores como los “frutos del país” y las industrias argentinas: la ganadería y la agricultura en primer lugar, por el modelo agroexportador de la época; la viticultura, el cigarrillo, la pasa, la cerveza, el fósforo, el papel, la cristalería, la repostería, la fábrica de paños, el azúcar, etc. El autor de la obra hace desfilar a estos personajes que estarían mostrando lo que supuestamente sería lo mejor que posee nuestro país. No escatima esfuerzos en nombrar incluso marcas reconocidas hasta el día de hoy, como Bagley, o Estrada. Es paradigmática la inclusión de Estrada, teniendo en cuenta el posicionamiento, liberal económicamente y clerical, que históricamente ha tenido esta editorial hasta nuestros días, y que ha contribuido también en la formación de ciudadanía.
Por último me refiero a patriotismo como lineamiento político presente en la obra, aunque no se encuentre explicitado, ya que casi todo el tiempo se hace una exaltación por todo lo referido a lo nacional. Quizá donde mejor se demuestra esta exaltación es en el discurso que da la mismísima República Argentina (Gomara, [1889], 2009: 299), que entra tras los acordes del Himno Nacional. También el final con el baile de las provincias y sus escudos, en un pabellón celeste y blanco, refuerza la idea de patriotismo e identidad nacional. 
Venid hermanos leales
Los inmigrantes, que son parte de la escena nacional, tras las grandes oleadas inmigratorias de la época, también aparecen reflejados en la obra De paseo en Buenos Aires. Aparece: un cantante italiano y uno francés, una cantante francesa, un gallego, inmigrantes y colonias extranjeras. Es interesante notar que a escena entran, en la escena XIII, todas las colectividades extranjeras, pero solo toma la voz un gallego, que en su discurso se muestra agradecido con la República Argentina, y señala que “queremos todos tu bien” (Gomara, [1889], 2009: 302). Luego el personaje de la República Argentina afirma:
Venid hermanos leales,
para mí no hay extranjeros.
¡Son de mi ley en los fueros
todos los hombres iguales! (Gomara, [1889], 2009: 303).
No obstante, no todos los hombres en Argentina eran ni son iguales. En general la imagen del inmigrante que se construye es la de uno conforme, contento, que ama a Argentina y ayudará a construir este país a base de esfuerzo. Lo que no se muestra es la gran cantidad de inmigrantes desocupados, y el clima de crisis y disconformidad que había por entonces, en donde las grandes huelgas y movilizaciones la mayoría de las veces eran impulsadas por inmigrantes, que traían de Europa las ideas anarquistas y socialistas que tuvieron su auge hasta la década del 10. El desorden no entra a escena. Pareciera que todo debe ser orden y progreso, y terminar con un gran baile.

¿Las mujeres argentinas…ángeles del cielo son?
Al principio de la obra podemos encontrar una escena donde un yerno pelea con su suegra, y le dice a un oficial que “saliendo la reviento y lo poco que me queda me lo gasto en el entierro” (Gomara, [1889], 2009:217). En tono cómico se avala la violencia hacia las mujeres. Más adelante hay una escena de una negra y un negro, donde la negra tiene un hijo blanco, es decir que se representa a la mujer como infiel y engañadora. En la escena XIV, un coro de corredores de bolsa dice jocosamente que “Y quien a su suegra quiere hipotecar yo creo podérsela también colocar.” Es decir que se construye una imagen negativa sobre la mujer, con posicionamientos machistas. Luego, en boca de Don País, se da una concepción de la mujer argentina como virtuosa, pero no deja de ser parte del imaginario nacionalista que plantea que “tenemos las mujeres más lindas del mundo”:
Desilusiones,
porque aquí no se usa el dote.
Las mujeres argentinas
con su robusta salud,
su hermosura, su virtud,
y sus facciones divinas
tienen bastante tesoro
para hacerse idolatrar
y no necesitan dar,
para que las quieran, oro.
Ángeles del cielo son,
llenas de dulces encantos
que pueblan de hogares santos
mi venturosa nación.
Y si grande el pueblo es
y eleva a la patria altares
es que forma sus hogares
el amor, no el interés.
Esta concepción, por supuesto, deja por fuera a aquellas mujeres que no formaban hogares, y también parece excluir a aquellas que físicamente no concuerdan con la descripción de “facciones divinas”. Pienso, por ejemplo, en las aborígenes o en las trabajadoras que dejaban la vida (metafórica y a veces literalmente) en las fábricas. Todas estas mujeres no constituían en el imaginario de  López Gomara la idea de belleza. No parece referirse a ellas cuando habla de “Ángeles del cielo”.

La verdad metida en prensa… ¡hágame usted el favor!
Justo S. López de Gomara, en boca de un vendedor de diarios, hace referencia a muchos de los diarios de la época:La Nación, La Prensa, La Patria, El Porteño, Standard Herald, Correo Español, Patria Italiana, El Censor, Courrier de la Plata, Deutsche Roma, Figaro, La Unión, La Nazione, L´Operaio, El Nacional, El Diario, Sud América, La Voz de la Iglesia, El Globo, El Río de la Plata. Para empezar, la gran cantidad de opciones de diarios para leer nos habla de un mercado de lectura novedoso para la época, de diarios realizados por gente de numerosas nacionalidades (argentinos, italianos, españoles, ingleses, franceses, etc) e ideologías (liberales tanto ateos como clericales, anarquistas, etc). Esta gran cantidad de diarios y periódicos eran impresos en las tres únicas imprentas que había en Buenos Aires, y eran publicaciones caras. Generalmente se publicaban pocos números y de una tirada muy limitada. En este contexto comienza la profesionalización de los escritores, que empiezan a cobrar por lo que escribían. De hecho, Justo S. López de Gomara fue el primer autor de teatro argentino que cobró un porcentaje por la presentación de su obra teatral De paseo por Buenos Aires, marcando un antecedente, y dejando en claro la importancia que le daba a los derechos de autor y al tema de la profesionalización del escritor.
Es llamativo, además, que aparezca esta extensa lista de diarios, porque uno tendería a pensar que si nombra a todos estos diarios por su nombre debe ser con el fin de hacerles publicidad, para ganarse la simpatía de la prensa o un lugar en sus páginas. No obstante, acto seguido, hace una crítica en clave de humor a todos los diarios, diciendo que tanto aquellos que están a favor del gobierno, como aquellos que están en contra, faltan a la verdad (Gomara, [1889], 2009: 232). Es interesante la crítica a los diarios que hace Gomara teniendo en cuenta que en aquellos años los diarios no tenían la masividad que tienen hoy, no constituían un cuarto poder como la prensa actualmente, pero ya en aquel entonces resultaba cuestionable la veracidad de la información.No solo esto sino que generalmente quienes tenían la posibilidad de publicar poseían un cierto poder en la época y se producían enfrentamientos entre los bandos de los diferentes diarios, llegando a haber atentados que obligaban a la desaparición de publicaciones, que tenían una duración efímera.

La vida tiene algo de teatral: la identidad
“La vida tiene algo de teatral”: esas son palabras del personaje Diego de De paseo en Buenos Aires(Gomara, [1889], 2009: 293). Seguramente López de Gomara conocía el tópico de la vida como teatro que enseguida nos remite al español Calderón de la Barca y su obra El gran teatro del mundo. ¿Y por qué la vida tendría algo de teatral? Porque en el teatro los actores cumplen papeles y en la vida cumplimos papeles también, roles, para los cuales es necesario saber qué decir. Las identidades pueden ser entendidas entonces como construcciones de papeles, o llevándolo más al límite, “ficciones narrativasque nos dan un sentido de permanencia en el tiempo y de pertenencia a grupos determinados, que se construyen a través de la historia” (Dussel, 2004: 310).
Stuart Hall plantea el tema de la identidad como un concepto que puede ser deconstruido, siguiendo el punto de vista de Derrida. Es decir, que funciona “bajo borradura” (Hall, 2005: 13). La identidad sería una idea que ya no se puede seguir pensando como se pensaba en la modernidad, pero que nos sirve para pensar ciertas cuestiones porque no contamos con otros conceptos que la remplacen. Por otro lado, Hall también plantea que la cuestión de la identidad puede debatirse en torno a la política. Sobre todo lo piensa en torno a las formas modernas de movilización política y las distintas políticas identitarias, como pueden ser los movimientos por los derechos de la diversidad sexual, de mujeres, de etnias, etc.
Hall plantea que la identidad no es un yo de núcleo estable ni mucho menos un yo colectivo, impuesto artificialmente, mediante la educación y la cultura, y los discursos que nacen de allí, institucionalizados. Él afirma que las identidades se encuentran cada vez más fragmentadas. Esto contrasta con la idea de identidad nacional, fuerte y homogénea que pretendía ser implementada desde los gobiernos liberales en nuestro país al momento de estrenarse De paseo en Buenos Aires. El autor sostiene que:
“Precisamente porque las identidades se construyen dentro del discurso y no fuera de él, debemos considerar las producidas en ámbitos históricos e institucionales específicos en el interior deformaciones y prácticas discursivas específicas, mediante estrategias enunciativas específicas.” (Hall, 2005: 18).
También afirmará que las identidades se construyen en relación con el Otro, a través de la diferencia. El Otro aparece en nuestro discurso, por acción u omisión. Esto es lo notable al leer obras como De paseo en Buenos Aires, donde el Otro es construido en base a la mirada del autor, que jamás será una mirada ingenua, apolítica o sin posicionamientos ideológicos que subyacen. Por el contrario, en el discurso se observan relaciones de poder, donde existen exclusiones y polarizaciones, y donde un polo es un mero accidente, mientras que el otro es legitimado. En este trabajo traté de hacer hincapié en aquellas alteridades que cuando aparecen lo hacen siempre “domesticadas”, “civilizadas”, como los inmigrantes y trabajadores “honrados”(los que no protestan, los que son leales). Las mujeres, del mismo modo, aparecen siempre y cuando sean esas mujeres virtuosas, buenas amas de casa, de belleza prototípica; y cuando las mujeres se quejan aparecen, pero ridiculizadas.
Por fuera de la obra queda el Otro que está en el extremo, el Otro que es el peligroso, que es el que atenta contra “el progreso”: los inmigrantes que traían ideas radicalizadas como los italianos y españoles anarquistas, las mujeres que cada día se incorporaban al mundo del trabajo, y todos aquellos hombres y mujeres disconformes con la situación política y económica del momento, todos aquellos que unos meses más tarde, serían parte de la que se conoce como la “Revolución” del 90. Como expresa Dussel:
“Este “afuera” es lo que se congela como otredad, como alteridad irreductible, y lo que en la mayoría de las culturas políticas se identifica como “maldad”, “subversión”, o el “enemigo”.” (Dussel, 2004: 309).

Cultura e identidad en la escuela: del siglo XIX al siglo XXI
Actualmente se da un debate acerca de la crisis de cultura e identidad, que parece estar marcado por la globalización y el debilitamiento de los Estados (Cuche, 2004: 105), cuestión que se expresa también en Argentina, a través de los productos de cultura y en el campo de la educación. Denys Cuche plantea que la identidad cultural es aquella que nos permite diferenciar entre un ellos y un nosotros, basado en la diferencia cultural(Cuche, 2004: 106).
            La Argentina se inscribe en la historia de los Estados modernos, que al formarse se hace cargo de la tarea de instaurar una identidad, a través de controles y reglas rígidas. Según Cuche el Estado moderno tiende a tener una sola identidad cultural, pues no acepta que haya otras para la identidad nacional. En algunos casos existe un margen de pluralidad cultural, pero siempre es una sola cultura la que goza de prestigio. Esto podría conducir a la ideología nacionalista, produciendo exclusiones étnicas. Estos presupuestos ideológicos son los que parecen estar detrás de la obra De paseo en Buenos Airesde López de Gomara.
Según Inés Dussel, lo que sucedió en ese contexto social, donde imperaban políticas liberales, fue una “ficción de equivalencia” (Dussel, 2004:314) y una suspensión de diferencias, según la cual todos aparentemente eran iguales, y entonces para ser seres nacionales había que abandonar las particularidades, localismos, lengua extranjera, etc. Aunque no siempre fue así, ya que en especial los inmigrantes pero también los pueblos originarios, tenían sus propias culturas, que se mezclaban con la nueva cultura argentina. Como lo explica Cuche: “Los encuentros de los pueblos, las migraciones, multiplicaron estos fenómenos de identidad sincrética” (Cuche, 2004: 116). Es decir que no debe entenderse la identidad como algo monolítico o no sujeto a cambios, sino en constante construcción.
En este sentido cuando se piensa en identidad nacional, a falta de otro concepto, es necesario contemplar los aportes culturales que han traído, en especial, los inmigrantes a nuestro país. Paradójicamente, no puede pensarse la identidad nacional sin tener en cuenta al extranjero. Otro tanto ocurre con los pueblos originarios. No puede pensarse en la identidad nacional sin tener en cuenta al Otro (¿y a la Otra?). Es necesario reflexionar en estas cuestiones a la hora de encarar la formación ciudadana en las aulas, ya que como se ha demostrado, incluso los productos de la cultura que circulan fuera de la escuela, como las obras de teatro, nos permiten pensar lineamientos políticos, que en muchos casos pueden no coincidir con lo que pretendemos enseñar. Es por eso que debemos prestar mayor atención a la hora de hacer las selecciones de la cultura que llevaremos al aula.
En la obra analizada vemos que hay un discurso fuertemente localista y patriota, y un esfuerzo consciente por parte de Gomara por diferenciarse de la literatura española y por forjar una literatura argentina. Sin embargo, a pesar de querer diferenciarse de la literatura española y colonialista, Gomara cae preso de sus concepciones. Él escribe como argentino, en oposición a la literatura española, pero también escribe como hombre, blanco, civilizado y de cultura occidental, liberal ideológicamente, y en este sentido toma partido, y excluye o presenta de manera negativa a sectores de la sociedad como mujeres e inmigrantes.
Actualmente, a diferencia del siglo XIX, nos encontramos con que la cantidad de alumnas es similar a la de alumnos varones. Además es notoria la presencia de población inmigrante, sobre todo de países como Bolivia, Chile o Paraguay. También nos encontramos con chicas y chicos pertenecientes al pueblo mapuche; y empieza a haber más aceptación a quienes se identifican como no heterosexuales. Quizá lo que une a todos estos jóvenes que están formando su identidad, es que todos pertenecen a la clase baja, son hijos de trabajadores que asisten a la escuela pública. Es por todo esto que considero que un criterio para seleccionar lecturas es apostando por una literatura respetuosa de la diversidad, y que en las escuelas se lea y produzca literatura que muestre y a su vez ayude a formar los discursos e identidades que los poderosos y las clases altas siempre han querido silenciar para seguir hegemonizando la cultura.

Bibliografía Específica

Cuche, Denys. 2004. La noción de cultura en las ciencias sociales. Bs. As: Nueva Visión.
Dussel, I. 2004. “Inclusión y exclusión en la escuela moderna argentina: una perspectiva postestructuralista” en Cadernos de  Pesquisa, v. 34.
Hall, Stuart. 2005. “Introducción; ¿quién necesita identidad?” en Cuestiones de identidad cultural.  Barcelona, Ariel.
López de Gomara, Justo S., [1889],2009. “De paseo en Buenos Aires” en Antología de obras de teatro argentino. Desde sus orígenes a la actualidad, de Beatriz Seibel. Bs. As. Inteatro.

Bibliografía de consulta

Camarero, Hernán. 2014. “El anarquismo en los orígenes del movimiento obrero argentino” en Ideas de Izquierda Nº 8. Bs. As.
D’Atri, Andrea. (ed) 2006. “Carolina Muzilli” en Luchadoras. Historias de mujeres que hicieron historia.Bs. As. Ediciones IPS.

“Juana RoucoBuela” en Luchadoras. Historias de mujeres que hicieron historia.Bs. As. Ediciones IPS.

miércoles, 27 de agosto de 2014

SITUACION ACTUAL DE MUJERES Y NIÑOS EN GAZA

SITUACION ACTUAL DE MUJERES Y NIÑOS EN GAZA

En el día de ayer, tras 50 días de constantes ataques de Israel hacia Palestina, se anunció el alto al fuego. Luego de las negociaciones en Egipto, se logró terminar con el bloqueo a Palestina. Los palestinos salieron a las calles a festejar, porque resistieron sin rendirse ante la política de ocupación y genocidio que mantuvo Israel.
Si bien los drones ya no se escuchan por el cielo gazatí, lo que ha quedado como saldo son más de 2100 muertos –entre ellos, más de 490 niños-, más de 10000 heridos, más de 500 mil desplazados; casas,  escuelas, hospitales y mezquitas derrumbadas. Esto en una pequeña franja de tierra, la más densamente poblada del planeta. Los más afectados son mujeres y niños. Esto no es casual en una región donde según Index Mundi, un 44 % de la población tiene 14 años y el promedio de vida es de apenas 17 años; donde cada mujer, aun las que tienen mayor nivel  educativo, tiene como promedio cinco hijos, superando por mucho a sus vecinas sirias, del Líbano y de Jordania.
Jon Pedersen, investigador del Instituto de Estudios Demográficos de Noruega, afirma que uno de los factores por los cuales hay una tasa de cantidad de hijos tan alta por familia es debido a que solo el 5 % de las mujeres logra ingresar al mundo del trabajo. En otros países árabes la cantidad de mujeres trabajadoras también es bajo, como en Jordania con el 15 %, pero el caso de Gaza es extremo. Sin otra ocupación que la casa las mujeres palestinas destinan todo su tiempo a la crianza de los hijos.
Un estudio realizado por la Universidad de Roma, titulado “Intifada, fertilidad y educación de las mujeres palestinas”, indica que en la última intifada, en los 90, la tasa de nacimientos se disparó a ocho hijos por familia, y aunque actualmente es más baja sigue siendo una de las más altas del mundo. Una hipótesis, según Pedersen, es que las mujeres de Gaza tienen muchos hijos porque saben que corren el riesgo de que alguno muera a causa del conflicto con Israel, “como respuesta instintiva de sobreviviencia”. Otra hipótesis que se maneja es que los palestinos quieran tener muchos hijos para perpetuar la identidad palestina, y superar poblacionalmente a Israel. Evidentemente, cualquiera sea la razón, esta alta tasa de natalidad molesta y mucho a Israel al punto de que una diputada haya hecho declaraciones espantosas sobre que habría que matar a todas las madres palestinas antes de que den a luz pues llevan “pequeñas serpientes” en sus vientres, apuntando a una política de genocidio y limpieza étnica que tristemente recuerda a Hitler.
Según Pedersen, reproducirse es una de las pocas libertades que les quedan a los palestinos. Si bien es cierto, en el marco del permanente bloqueo por parte de Israel sobre Gaza, también es necesario tener en  cuenta que las mujeres  y niñas son las que menos libertades tienen, muchas vece,s por leyes teocráticas y machistas, no pudiendo tener la libertad de elegir con quién casarse ni mucho menos cuándo tener hijos, o cuándo no tenerlos, haciéndose un aborto o utilizando anticonceptivos.

En este sentido, además de perder hijos o tenerlos heridos -sabiendo la importancia de la familia para estas mujeres-, ellas son las que más han sufrido durante el genocidio y masacre que libró Israel, ya que como vimos, es una región donde las mujeres tienen gran cantidad de hijos, por lo tanto el número de embarazadas afectadas por los ataques israelíes ha sido también altísimo, provocando hemorragias vaginales, abortos espontáneos, cesáreas, etc. Ni siquiera los hospitales se salvaron de los ataques inhumanos de los sionistas, dejando sin atención médica a miles y miles de personas. Aún así, el pueblo palestino, en especial mujeres y niños, resiste. Palestina no se rinde. Palestina resiste. 

viernes, 15 de agosto de 2014

Los limoneros: una película para pensar en la mujer palestina


Los limoneros: una película para pensar en la mujer palestina


Mientras escribo esta reseña hay una tregua de cinco días para que miles de palestinos desplazados de sus territorios se provean de alimentos y busquen refugio. Espero que Israel no rompa la tregua como ha hecho en otras oportunidades desde que empezó con su operación Margen Protector. Por mientras, escribo, imaginándome el espanto de mis hermanos de clase palestinos, escribo y eso me hace una mujer afortunada porque sé escribir, porque puedo asistir a una universidad, porque tengo salud, porque tengo una casa y sobre todo porque no se escuchan aviones, sirenas o bombardeos amenazando mi  vida. Allá en Palestina ni casas ni escuelas ni hospitales se salvan de los ataques Israelíes.

En la película Los limoneros, galardonada con el Premio del Público en el Festival de Berlín 2007, nada de esto aparece si no es por leves insinuaciones, a pesar de que el conflicto palestino-israelí aparezca  como trasfondo de lo que ocurre en la película. Se trata de una historia cándida pero verosímil, de una mujer viuda palestina llamada Salma que vive en la frontera con Israel y cuyo único sustento es el limonero que ha heredado de su padre. Tiene la mala suerte de que el ministro de defensa israelí se mude frente a su limonar. Entonces el ejército no duda en querer cortar los limoneros para preservar la seguridad del ministro. Salma no permitirá que esto suceda y comienza, junto a su abogado, un camino de lucha por preservar lo que es suyo. Del otro lado del cerco la mujer del ministro de defensa, Mira Navon, entra en contradicción con su propia vida al ver el sufrimiento de la mujer palestina.   

Quizá lo más interesante  de la película es que permite pensar cómo es la vida de las mujeres palestinas. Salma, la protagonista, no sólo es víctima del Estado de Israel que le quiere cortar su único medio de vida, sino que además enfrenta situaciones de machismo por parte de sus compatriotas varones que ven mal su relación con su abogado, más aun teniendo en cuenta que él tiene la edad de su propio hijo. Tampoco las autoridades palestinas le brindan apoyo ya que las leyes son teocráticas y en muchos casos la mujer es tratada como menor de edad, necesitando siempre de un tutor varón para realizar trámites.

Por otro lado tenemos a la mujer israelí, de clase alta, Mira Navon, que aunque siente contradicciones e incluso simpatía por la mujer palestina, queda atrapada en la comodidad de su clase. No se juega hasta el final por ayudar a la mujer palestina. Aunque la intención del director parece ser la de mostrar que ambas mujeres “están unidas por un lazo invisible”, la verdad es que el género las une pero la clase las separa.

Los limoneros es una película realizada tanto por palestinos como por israelitas, dirigida por un director israelí, Eran Riklis, con una guionista palestina y actores palestinos (provenientes de Cisjordania), israelíes y palestino-israelíes. Sin embargo esto se da en el marco de que Israel mantiene una política de hostigamiento en Gaza, mientras que en Cisjordania permite que florezcan los negocios de la burguesía (Ver Ideas de Izquierda 12, “Gaza. Postales de (otra) masacre impune”). El director intenta contar una historia que muestre la injusticia hasta el borde de la locura en el Oriente próximo, pero lo hace mostrando un caso de la vida cotidiana que busca ser resuelto por vías pacíficas, apelando de corte en corte. Deja de lado el drama de la ocupación y el genocidio que lleva a cabo Israel sobre territorio palestino. Además construye personajes solitarios sin apostar a que es posible la unidad y la organización para luchar y vencer, y de esta manera desconoce la resistencia palestina. A pesar de las limitaciones que plantea, Los limoneros es una película que invita a reflexionar sobre el conflicto palestino-israelí y la situación de las mujeres en particular.





lunes, 11 de agosto de 2014

Apoyamos a la resistencia palestina y denunciamos la situación de las mujeres en particular

DECLARACIÓN DE APOYO A LAS MUJERES Y EL PUEBLO PALESTINO, EN CONTRA DE LA MASACRE DEL GOBIERNO SIONISTA DE ISRAEL.

Desde la agrupación de mujeres Pan y Rosas repudiamos enérgicamente la masacre cometida por el Estado sionista de Israel, que hasta la fecha ha dejado un saldo de más de 1800 muertos, el 75 % civiles, en su mayoría mujeres y niños.
Denunciamos en particular que la situación de las mujeres en la franja de Gaza es crítica. Además de las mujeres asesinadas, los casos ginecológicos como abortos, partos prematuros, hemorragias vaginales, cesáreas, etc se han duplicado. La avanzada “terrorista” del Estado de Israel es responsable directa de la crisis de la salud de las mujeres, ya que con sus bombardeos tanto aéreos como terrestres ha alcanzado miles de casas, escuelas e incluso hospitales, dejando a la deriva a miles de heridos.
Ni hablar de la salud psicológica de las mujeres. Vemos por los medios una mujer culpándose a sí misma por haber llevado a sus hijos a refugiarse en una escuela que luego fue bombardeada y donde murieron sus niños. Esa madre no fue responsable. El responsable es el Estado sionista de Israel. Pero también los medios nos muestran mujeres diciendo que, aunque sus hijos hayan sido asesinados por las tropas israelíes, ellas seguirán apoyando a la resistencia palestina. Estos son solo un par de ejemplos ilustrativos de lo que viven miles de mujeres en el territorio más densamente poblado del planeta.
Además afirmamos que el género nos une y la clase nos separa, y por esto repudiamos los dichos de la diputada de IsraelAyeletShaked que declaró que habría que masacrar a todas las madres palestinas para que no sigan dando a luz “pequeñas serpientes”, avalando la política genocida que viene teniendo Israel. Asimismo repudiamos los dichos del catedrático y profesor MordejaiKeidar, de la universidad israelí Bar Ilan, que declaró que la única manera de parar a los hombres de Hamas sería violando a sus hermanas o madres. Ante estos hechos decimos que nuestros cuerpos, al igual que las tierras palestinas, no son territorio de conquista. Ni la Iglesia ni el Estado deben decidir sobre nosotras.
Nos hacemos eco de las mujeres palestinas organizadas que han salido a las calles a manifestarse en contra de la masacre que emprende el gobierno de Israel con sus tropas. Mujeres palestinas han hecho un llamado de solidaridad internacional y a él respondemos, sabiendo que siempre que hubo levantamientos las mujeres han cumplido un rol destacado; pero sabemos que para lograr el triunfo total de la causa palestina es necesario que la clase obrera en su conjunto salga a la escena.
Por todo esto, desde Pany Rosas, agrupación de mujeres anticapitalistas, socialistas y revolucionarias, nos pronunciamos por:
*¡CESE YA DE LA MASACRE DEL ESTADO DE ISRAEL CONTRA EL PUEBLO PALESTINO, EN APOYO A LA RESISTENCIA PALESTINA!
*¡RUPTURA YA DE LAS RELACIONALES COMERCIALES, DIPLOMATICAS Y DE CUALQUIER TIPO CON EL GOBIERNO ISRAELI!
*¡POR UNA PALESTINA LIBRE, LAICA, OBRERA Y SOCIALISTA!

AGRUPACIÓN DE MUJERES PAN Y ROSAS – NEUQUEN.