miércoles, 27 de agosto de 2014

SITUACION ACTUAL DE MUJERES Y NIÑOS EN GAZA

SITUACION ACTUAL DE MUJERES Y NIÑOS EN GAZA

En el día de ayer, tras 50 días de constantes ataques de Israel hacia Palestina, se anunció el alto al fuego. Luego de las negociaciones en Egipto, se logró terminar con el bloqueo a Palestina. Los palestinos salieron a las calles a festejar, porque resistieron sin rendirse ante la política de ocupación y genocidio que mantuvo Israel.
Si bien los drones ya no se escuchan por el cielo gazatí, lo que ha quedado como saldo son más de 2100 muertos –entre ellos, más de 490 niños-, más de 10000 heridos, más de 500 mil desplazados; casas,  escuelas, hospitales y mezquitas derrumbadas. Esto en una pequeña franja de tierra, la más densamente poblada del planeta. Los más afectados son mujeres y niños. Esto no es casual en una región donde según Index Mundi, un 44 % de la población tiene 14 años y el promedio de vida es de apenas 17 años; donde cada mujer, aun las que tienen mayor nivel  educativo, tiene como promedio cinco hijos, superando por mucho a sus vecinas sirias, del Líbano y de Jordania.
Jon Pedersen, investigador del Instituto de Estudios Demográficos de Noruega, afirma que uno de los factores por los cuales hay una tasa de cantidad de hijos tan alta por familia es debido a que solo el 5 % de las mujeres logra ingresar al mundo del trabajo. En otros países árabes la cantidad de mujeres trabajadoras también es bajo, como en Jordania con el 15 %, pero el caso de Gaza es extremo. Sin otra ocupación que la casa las mujeres palestinas destinan todo su tiempo a la crianza de los hijos.
Un estudio realizado por la Universidad de Roma, titulado “Intifada, fertilidad y educación de las mujeres palestinas”, indica que en la última intifada, en los 90, la tasa de nacimientos se disparó a ocho hijos por familia, y aunque actualmente es más baja sigue siendo una de las más altas del mundo. Una hipótesis, según Pedersen, es que las mujeres de Gaza tienen muchos hijos porque saben que corren el riesgo de que alguno muera a causa del conflicto con Israel, “como respuesta instintiva de sobreviviencia”. Otra hipótesis que se maneja es que los palestinos quieran tener muchos hijos para perpetuar la identidad palestina, y superar poblacionalmente a Israel. Evidentemente, cualquiera sea la razón, esta alta tasa de natalidad molesta y mucho a Israel al punto de que una diputada haya hecho declaraciones espantosas sobre que habría que matar a todas las madres palestinas antes de que den a luz pues llevan “pequeñas serpientes” en sus vientres, apuntando a una política de genocidio y limpieza étnica que tristemente recuerda a Hitler.
Según Pedersen, reproducirse es una de las pocas libertades que les quedan a los palestinos. Si bien es cierto, en el marco del permanente bloqueo por parte de Israel sobre Gaza, también es necesario tener en  cuenta que las mujeres  y niñas son las que menos libertades tienen, muchas vece,s por leyes teocráticas y machistas, no pudiendo tener la libertad de elegir con quién casarse ni mucho menos cuándo tener hijos, o cuándo no tenerlos, haciéndose un aborto o utilizando anticonceptivos.

En este sentido, además de perder hijos o tenerlos heridos -sabiendo la importancia de la familia para estas mujeres-, ellas son las que más han sufrido durante el genocidio y masacre que libró Israel, ya que como vimos, es una región donde las mujeres tienen gran cantidad de hijos, por lo tanto el número de embarazadas afectadas por los ataques israelíes ha sido también altísimo, provocando hemorragias vaginales, abortos espontáneos, cesáreas, etc. Ni siquiera los hospitales se salvaron de los ataques inhumanos de los sionistas, dejando sin atención médica a miles y miles de personas. Aún así, el pueblo palestino, en especial mujeres y niños, resiste. Palestina no se rinde. Palestina resiste. 

viernes, 15 de agosto de 2014

Los limoneros: una película para pensar en la mujer palestina


Los limoneros: una película para pensar en la mujer palestina


Mientras escribo esta reseña hay una tregua de cinco días para que miles de palestinos desplazados de sus territorios se provean de alimentos y busquen refugio. Espero que Israel no rompa la tregua como ha hecho en otras oportunidades desde que empezó con su operación Margen Protector. Por mientras, escribo, imaginándome el espanto de mis hermanos de clase palestinos, escribo y eso me hace una mujer afortunada porque sé escribir, porque puedo asistir a una universidad, porque tengo salud, porque tengo una casa y sobre todo porque no se escuchan aviones, sirenas o bombardeos amenazando mi  vida. Allá en Palestina ni casas ni escuelas ni hospitales se salvan de los ataques Israelíes.

En la película Los limoneros, galardonada con el Premio del Público en el Festival de Berlín 2007, nada de esto aparece si no es por leves insinuaciones, a pesar de que el conflicto palestino-israelí aparezca  como trasfondo de lo que ocurre en la película. Se trata de una historia cándida pero verosímil, de una mujer viuda palestina llamada Salma que vive en la frontera con Israel y cuyo único sustento es el limonero que ha heredado de su padre. Tiene la mala suerte de que el ministro de defensa israelí se mude frente a su limonar. Entonces el ejército no duda en querer cortar los limoneros para preservar la seguridad del ministro. Salma no permitirá que esto suceda y comienza, junto a su abogado, un camino de lucha por preservar lo que es suyo. Del otro lado del cerco la mujer del ministro de defensa, Mira Navon, entra en contradicción con su propia vida al ver el sufrimiento de la mujer palestina.   

Quizá lo más interesante  de la película es que permite pensar cómo es la vida de las mujeres palestinas. Salma, la protagonista, no sólo es víctima del Estado de Israel que le quiere cortar su único medio de vida, sino que además enfrenta situaciones de machismo por parte de sus compatriotas varones que ven mal su relación con su abogado, más aun teniendo en cuenta que él tiene la edad de su propio hijo. Tampoco las autoridades palestinas le brindan apoyo ya que las leyes son teocráticas y en muchos casos la mujer es tratada como menor de edad, necesitando siempre de un tutor varón para realizar trámites.

Por otro lado tenemos a la mujer israelí, de clase alta, Mira Navon, que aunque siente contradicciones e incluso simpatía por la mujer palestina, queda atrapada en la comodidad de su clase. No se juega hasta el final por ayudar a la mujer palestina. Aunque la intención del director parece ser la de mostrar que ambas mujeres “están unidas por un lazo invisible”, la verdad es que el género las une pero la clase las separa.

Los limoneros es una película realizada tanto por palestinos como por israelitas, dirigida por un director israelí, Eran Riklis, con una guionista palestina y actores palestinos (provenientes de Cisjordania), israelíes y palestino-israelíes. Sin embargo esto se da en el marco de que Israel mantiene una política de hostigamiento en Gaza, mientras que en Cisjordania permite que florezcan los negocios de la burguesía (Ver Ideas de Izquierda 12, “Gaza. Postales de (otra) masacre impune”). El director intenta contar una historia que muestre la injusticia hasta el borde de la locura en el Oriente próximo, pero lo hace mostrando un caso de la vida cotidiana que busca ser resuelto por vías pacíficas, apelando de corte en corte. Deja de lado el drama de la ocupación y el genocidio que lleva a cabo Israel sobre territorio palestino. Además construye personajes solitarios sin apostar a que es posible la unidad y la organización para luchar y vencer, y de esta manera desconoce la resistencia palestina. A pesar de las limitaciones que plantea, Los limoneros es una película que invita a reflexionar sobre el conflicto palestino-israelí y la situación de las mujeres en particular.





lunes, 11 de agosto de 2014

Apoyamos a la resistencia palestina y denunciamos la situación de las mujeres en particular

DECLARACIÓN DE APOYO A LAS MUJERES Y EL PUEBLO PALESTINO, EN CONTRA DE LA MASACRE DEL GOBIERNO SIONISTA DE ISRAEL.

Desde la agrupación de mujeres Pan y Rosas repudiamos enérgicamente la masacre cometida por el Estado sionista de Israel, que hasta la fecha ha dejado un saldo de más de 1800 muertos, el 75 % civiles, en su mayoría mujeres y niños.
Denunciamos en particular que la situación de las mujeres en la franja de Gaza es crítica. Además de las mujeres asesinadas, los casos ginecológicos como abortos, partos prematuros, hemorragias vaginales, cesáreas, etc se han duplicado. La avanzada “terrorista” del Estado de Israel es responsable directa de la crisis de la salud de las mujeres, ya que con sus bombardeos tanto aéreos como terrestres ha alcanzado miles de casas, escuelas e incluso hospitales, dejando a la deriva a miles de heridos.
Ni hablar de la salud psicológica de las mujeres. Vemos por los medios una mujer culpándose a sí misma por haber llevado a sus hijos a refugiarse en una escuela que luego fue bombardeada y donde murieron sus niños. Esa madre no fue responsable. El responsable es el Estado sionista de Israel. Pero también los medios nos muestran mujeres diciendo que, aunque sus hijos hayan sido asesinados por las tropas israelíes, ellas seguirán apoyando a la resistencia palestina. Estos son solo un par de ejemplos ilustrativos de lo que viven miles de mujeres en el territorio más densamente poblado del planeta.
Además afirmamos que el género nos une y la clase nos separa, y por esto repudiamos los dichos de la diputada de IsraelAyeletShaked que declaró que habría que masacrar a todas las madres palestinas para que no sigan dando a luz “pequeñas serpientes”, avalando la política genocida que viene teniendo Israel. Asimismo repudiamos los dichos del catedrático y profesor MordejaiKeidar, de la universidad israelí Bar Ilan, que declaró que la única manera de parar a los hombres de Hamas sería violando a sus hermanas o madres. Ante estos hechos decimos que nuestros cuerpos, al igual que las tierras palestinas, no son territorio de conquista. Ni la Iglesia ni el Estado deben decidir sobre nosotras.
Nos hacemos eco de las mujeres palestinas organizadas que han salido a las calles a manifestarse en contra de la masacre que emprende el gobierno de Israel con sus tropas. Mujeres palestinas han hecho un llamado de solidaridad internacional y a él respondemos, sabiendo que siempre que hubo levantamientos las mujeres han cumplido un rol destacado; pero sabemos que para lograr el triunfo total de la causa palestina es necesario que la clase obrera en su conjunto salga a la escena.
Por todo esto, desde Pany Rosas, agrupación de mujeres anticapitalistas, socialistas y revolucionarias, nos pronunciamos por:
*¡CESE YA DE LA MASACRE DEL ESTADO DE ISRAEL CONTRA EL PUEBLO PALESTINO, EN APOYO A LA RESISTENCIA PALESTINA!
*¡RUPTURA YA DE LAS RELACIONALES COMERCIALES, DIPLOMATICAS Y DE CUALQUIER TIPO CON EL GOBIERNO ISRAELI!
*¡POR UNA PALESTINA LIBRE, LAICA, OBRERA Y SOCIALISTA!

AGRUPACIÓN DE MUJERES PAN Y ROSAS – NEUQUEN.